12 consejos para celebrar el culto familiar


Celebrar el culto o altar familiar, en el hogar es una práctica muy importante que ayuda a desarrollar el crecimiento espiritual y el fortalecimiento de la familia en la fe en Cristo. Por eso es bueno que cada familia separe un día a la semana para compartir juntos un momento de oración, adoración y estudio bíblico.

Josué 24:15b

¿Cómo hacer el culto familiar?

Las reuniones en familia son más informales que los cultos en la iglesia y suelen reflejar el carácter de cada familia. Si lo desean, pueden seguir un formato tradicional como:

  • Alabanza - cánticos espirituales, himnos, salmos, canciones de alabanza
  • Oración - agradecimiento, entrega y adoración
  • Palabra - lectura bíblica, exposición, estudio, reflexión conjunta, aplicación
  • Oración - Intercesión, agradecimiento, peticiones, necesidades de la familia

Lo más importante es tomar la decisión de comenzar e incluir a todos los miembros de la familia.

12 consejos para disfrutar las bendiciones del culto familiar:

1. Primeros pasos

Habla con tus familiares para ver cuándo es el mejor momento para comenzar a tener este tiempo tan importante en casa. Conversa con tu familia y, aunque no sean cristianos evangélicos, invítalos a participar.

2. ¡Anótalo en tu agenda!

Haz que el culto (o altar) familiar sea un momento especial en el que todos puedan participar. Anótalo en la agenda familiar y encuentra el mejor día y horario para que todos puedan estar presentes.

3. Comprométete

Considéralo un compromiso inalterable para el hogar. Con el pasar del tiempo surgirán otras actividades, contratiempos e imprevistos. Ora y asume ese compromiso con Dios y con tus familiares. Esfuérzate en cumplir con lo acordado realizando los encuentros en el día y la hora previstos, sin atrasos ni cancelaciones. Lo importante es no dejar de lado el culto en casa y convertirlo en un tiempo lindo de comunión y de celebración a Dios.

4. Elegir la frecuencia de las reuniones

Mira bien cuál es la disponibilidad de tu grupo familiar. Tal vez, lo mejor sea realizarlo una vez por semana. Luego, si es el deseo de todos, podrán aumentar la frecuencia o alterar el formato de los encuentros.

La opción de reunirse una vez por semana puede ser la mejor para muchas familias. Otras quizás prefieran reunirse dos veces por semana y aun otras, cada quince días. Lo importante es encontrar el ritmo adecuado para su familia en particular, uno con el que todos se sientan cómodos y que puedan cumplir con alegría.

5. Tiempo de oración

Los momentos de oración juntos son muy importantes para fortalecer la fe de toda la familia. Extiende la oración para que se incluya en varios momentos del día: oren juntos por las comidas, al acostarse o al levantarse, ora con tu cónyuge, con tus hijos, con tus padres y con tus hermanos. Durante los cultos familiares pueden compartir:

  • Peticiones
  • Agradecimientos
  • Motivos para interceder

Pida a cada persona que diga 1 motivo de agradecimiento y 1 petición de oración (necesidad personal o de otra persona). Oren los unos por los otros. Ese debe ser un momento edificante sin que nadie se sienta obligado a "tener" que orar. Con el tiempo las personas se sentirán más libres para participar en las reuniones.

6. Tiempo de alabanza y adoración

Los tiempos de alabanza pueden variar conforme al gusto y a la aptitud musical de la familia. Por supuesto, si hay músicos en casa se han de aprovechar los talentos para alabar a Dios con sus voces y sus instrumentos. Pero que eso no sea un factor limitador. Hay varias alternativas:

  • Voces - a capela: alaben a Dios solo con las voces y los corazones.
  • Playbacks - gran parte de las canciones de alabanza y de los himnos tienen la música grabada y disponible por internet.
  • Música de fondo - pon la música escogida usando tu celular o un cd y canten a la misma vez.
  • Instrumentales - escoge canciones cristianas instrumentales y alaben a Dios a través de esos sonidos.
  • Lectura de Salmos - los salmos son canciones, poemas y oraciones que pueden expresar la intención del corazón.

Selecciona 1 o 2 canciones que sepa la mayoría y que no sean muy extensas:

  • Himnos y cánticos congregacionales
  • Músicas infantiles evangélicas - si hay niños en la familia, no se olvide de ellos.
  • Pídele a otra persona que sugiera o participe con una alabanza. Casi todas las familias tienen talentos y prodigios musicales...

Salmo 100:1-2

7. Lectura en secuencia de la Biblia

La Palabra de Dios es, y debe ser, el punto principal de cualquier culto. Pueden leer libros de la Biblia completos a través de una lectura en secuencia. Escojan el libro y comiencen leyendo 1-2 capítulos por día. Al terminar la lectura, comenten lo que aprendieron a través del pasaje bíblico. Dependiendo de la extensión del libro escogido podría ser posible leer un libro completo en una reunión.

Comiencen con los Evangelios, por ejemplo. Anime siempre a toda la familia, incluidos los niños, a participar de la lectura bíblica.

8. Enseñar historias bíblicas

Escoge una historia bíblica y prepárate para contarla a tus familiares. Si tienes niños, busca material visual (imágenes, libros con figuras, etc.) para que los niños puedan entender mejor. Lee porciones bíblicas importantes acerca de la historia (estudia y prepara esto con anterioridad). Intenta responder estas preguntas:

  • ¿Cuáles son los personajes más importantes de la historia? ¿Qué aprendo sobre Dios y sobre las personas?
  • ¿Qué me enseña la historia sobre Dios? ¿Cómo intervino él?
  • ¿Cómo apuntan los acontecimientos hacia Jesús?
  • ¿Qué lecciones aprendo con la historia?
  • Aplicación personal - ¿Cómo vamos a practicar lo que hemos aprendido?

9. Estudios bíblicos

Estudiar la Biblia es una forma importante para entender mejor la Palabra de Dios. Conoce, y busca conocer mejor a Dios (Oseas 6:3) cada día. Motiva a tu familia a aprender principios preciosos a través de una mirada más atenta a las Escrituras. Existen varios modelos y maneras de estudiar un texto. Aquí hay algunas opciones:

  • Estudio bíblico inductivo: Este tipo de estudio es bastante interesante y muy sencillo de hacer con la familia. Con este seguirán estos 3 pasos fundamentales:
  1. Observar: ¿Qué dice el texto? Prestar atención al texto y hacerse preguntas sobre él.
  2. Percibir: ¿Qué significa? Entender la interpretación de lo que dice el texto a través de un debate guiado.
  3. Aplicación: Cómo vivir hoy lo que aprendemos con el texto. Preguntas sobre la forma de practicar lo aprendido.
  • Estudio Cronológico de la Biblia: Estudio de los libros de la Biblia en el orden en que ocurrieron. Hay libros o planes de lectura que nos ayudan a seguir este formato.
  • Estudio guiado: Elaborar un guión que ayudará a entender mejor el texto. Hacerse las siguientes preguntas sobre el texto es una buena opción.
  1. ¿Hay otros textos bíblicos relacionados con este?
  2. ¿Cuál (o cuáles) mandamiento(s) describe(n)?
  3. ¿Qué características de Dios podemos encontrar?
  4. ¿Qué nos dice el texto sobre Jesús?
  5. ¿Cuál pecado debo evitar?
  6. ¿Qué lecciones aprendo?
  7. ¿Cuál es la lección principal?
  8. Aplicación personal - ¿Cómo pondremos en práctica lo aprendido?
  • Estudio secuencial de los libros: Pueden optar por estudiar todos los libros de la Biblia en el orden en que aparecen. Escoge una buena Biblia de Estudio (Ginebra o Thompson, por ejemplo), estudien los análisis referentes a los libros y sigan la lectura tomando en cuenta los bosquejos y comentarios.

10. Testimonio personal

Este puede ser un momento especial junto a tu familia. Comparte algún hecho o momento en que hayas experimentado la bondad, la protección y la gracia de Dios. Todos los que lo deseen podrán compartir lo que Dios ha hecho en sus vidas.

11. Lista de oración e intercesión

Preparen un cuaderno de oración y anoten los motivos de oración principales del día. Otra opción es escribir las peticiones en papelitos y repartirlos entre el grupo. Separe un tiempo de la reunión para orar:

  • por la obra de Dios en todo el mundo
  • la Iglesia global
  • la Iglesia perseguida
  • por los misioneros, pastores y obreros
  • por los líderes y gobernantes
  • Interceder por la salvación de parientes, vecinos, compañeros de trabajo o de la escuela
  • por los enfermos
  • por los niños y los ancianos
  • por los encarcelados
  • por los desempleados
  • por los que sufren
  • por las familias
  • etc...

12. Juegos bíblicos

Dinamice los cultos en el hogar con algunos juegos sencillos que pueden marcar la diferencia en la reunión familiar. Algunas opciones son:

  • Preguntas y respuestas - prepara antes preguntas sobre textos, personajes o historias de la Biblia.
  • Mímica o dibujos temáticos - mini competición entre equipos. Deben intentar transmitir sin palabras ideas sobre textos, objetos o personajes de la Biblia.
  • Orden de los libros de la Biblia - motiva a tu familia a decorar la secuencia de los libros de la Biblia de Génesis a Apocalipsis.
  • Versículo decorado - anima a tu familia a preparar pancartas decorativas de versículos bíblicos todas las semanas.
  • ¿Quién soy yo? - Escribe en un papelito el nombre de personajes bíblicos y ponlos en la frente de todos sin que lo vean. Cada uno tendrá que descubrir cuál es su personaje, haciendo preguntas a los demás que solo se pueden contestar con SÍ o NO.

Nota: Cada familia encontrará la mejor manera para realizar sus cultos familiares. Lo importante es mantener la frecuencia y que, preferiblemente, participe toda la familia.

Y recuerda: aunque sean pocos, Dios estará presente. Vale la pena separar un momento para abrir tu hogar y tener un tiempo de comunión con Dios.