Oración de la mañana: ¡comienza tu día hablando con Dios!


Comenzar el día hablando con el Señor, conscientes de su presencia y su amor, hace la diferencia. Pasar tiempo con el Señor a primera hora de la mañana trae ánimo y paz al corazón. Estas oraciones cortas y porciones de los Salmos pueden servir de inspiración.

* Gracias, Padre Dios, por este nuevo día que me permites comenzar. Gracias por tu cuidado durante la noche y por la salud que me concedes hoy. Por favor, cuídanos en este día a mí y a mi familia. Que estemos bajo tu protección en todo momento, que podamos escucharte y obedecerte durante todo el día.
Gracias porque contamos siempre con tu presencia y tu amor. En el nombre de Jesús, amén.

Sácianos de tu amor por la mañana,
y toda nuestra vida cantaremos de alegría.
(Salmo 90:14)

Padre amado: hoy quiero saciarme de tu amor y cantar de alegría porque tú eres mi Dios.

* Padre amado: hoy quiero saciarme de tu amor y cantar de alegría porque tú eres mi Dios.

* Señor, gracias porque hoy puedo abrir mis ojos y ver la luz del sol. Gracias porque puedo escuchar a los pájaros y la voz de aquellos que amo. Gracias porque tengo algo para desayunar y un lugar donde vivir. Te agradezco por mi familia y mis amigos, por mi trabajo y por tu cuidado constante. Hoy quiero vivir conforme a tu voluntad. Ayúdame a agradarte en todo. En el nombre de Jesús, amén.

Pero yo le cantaré a tu poder, y por la mañana alabaré tu amor; porque tú eres mi protector, mi refugio en momentos de angustia. (Salmo 59:16)

Pero yo le cantaré a tu poder,
y por la mañana alabaré tu amor;
porque tú eres mi protector,
mi refugio en momentos de angustia.
(Salmo 59:16)

* Padre Dios, mi Señor amado. En esta mañana alabo tu nombre y te exalto porque tú eres mi protector. Gracias porque cuidas de mí cada día y me ayudas en medio de las dificultades que se me presentan. Hoy quiero glorificarte en todo lo que hago. Ayúdame a mostrar tu amor a los que me rodean y a ser más como Jesús para tu gloria y tu honra. Amén.

Señor, acompáñame y guíame en este día.

* Señor, acompáñame y guíame en este día.

Alaba, alma mía, al Señor;
alabe todo mi ser su santo nombre.
Alaba, alma mía, al Señor,
y no olvides ninguno de sus beneficios.
(Salmo 103:1-2)

* Te alabo y te glorifico hoy por todas tus bondades y tu gran amor. Ayúdame a fijarme en ti en este día, Señor amado. Dirige mis pasos para que yo sepa lo que debo hacer en medio de cada situación. Padre, pongo en tus manos todas las tareas que tengo que hacer hoy. Ayúdame a ser eficiente, a usar bien mi tiempo y los recursos que tú me has dado. Ayúdame también a bendecir a mi familia y a tratar a todas las personas como tú deseas que lo haga. Quiero brillar para ti en este día. En el nombre de Jesús, amén.

Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor;
por la mañana te presento mis ruegos,
y quedo a la espera de tu respuesta.
(Salmo 5:3)

Padre, gracias porque oyes mi clamor cada mañana. Gracias por todas las respuestas de oración que he recibido. ¡Te alabo por tu gran fidelidad!

* Padre, gracias porque oyes mi clamor cada mañana. Gracias por todas las respuestas de oración que he recibido en mi caminar contigo. ¡Te alabo por tu gran fidelidad!

* Señor, ¡qué lindo es saber que estás conmigo! Gracias porque tu presencia me acompañó durante la noche y sé que seguirás a mi lado durante todo el día. ¡Quiero vivir para ti! Ayúdame a entender cuál es tu voluntad para mi vida en este día. En el nombre de Jesús, amén.

* Gracias, Papá, por la luz de este nuevo amanecer. ¡Cuántas cosas lindas me rodean! Quiero estar atenta a la belleza que me rodea en lugar de enfocarme en lo negativo. Ayúdame a llenar mi corazón con el gozo que viene de ti. Ayúdame también a tomar decisiones que alegren tu corazón. ¡Quiero vivir dentro de tu voluntad!
Te pido que hoy cuides y protejas a todos los que amo. Que tu mano poderosa esté sobre cada uno de nosotros, guardándonos de todo mal. Gracias porque somos tuyos por la eternidad. Amén.

9 oraciones poderosas de la Biblia que te ayudarán a orar

A las montañas levanto mis ojos;
¿de dónde ha de venir mi ayuda?
Mi ayuda proviene del Señor,
creador del cielo y de la tierra.
(Salmo 121:1-2)

Veo la naturaleza y pienso en tu grandeza. ¡Te alabo y te adoro en esta mañana, mi Creador y mi Señor!

* Veo la naturaleza y pienso en tu grandeza. ¡Te alabo y te adoro en esta mañana, mi Creador y mi Señor!

Ustedes deben orar así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan cotidiano.
Perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.
Y no nos dejes caer en tentación,
sino líbranos del maligno,
porque tuyos son el reino y el poder y la gloria para siempre.
Amén”.
(Mateo 6:9-13, Nueva Versión Internacional)

El significado de la oración del Padre nuestro

Grande es el Señor, y digno de toda alabanza;
su grandeza es insondable.
(Salmo 145:3)

* Padre amado, que mi corazón esté bien cerca del tuyo hoy. Quiero ser más como tú. Ayúdame a aferrarme a ti en medio del trajín diario. Que yo nunca olvide que cuento contigo en medio de cualquier situación.
Señor, quiero dar importancia a lo que es importante para ti. Que todas mis acciones y mis palabras sean de tu agrado en este día. Guíame y ayúdame, Papá. En tus manos estoy hoy y por siempre, amén.

Señor y Padre amado, ¡brilla hoy a través de mi vida! Quiero alcanzar a otros con tu luz y con tu amor. Amén.

* Señor y Padre amado, ¡brilla hoy a través de mi vida! Quiero alcanzar a otros con tu luz y con tu amor. Amén.

Este es el día en que el Señor actuó;
regocijémonos y alegrémonos en él.
(Salmo 118:24)

* Señor, en este nuevo día me aferro a tus promesas. Quiero enfocarme en lo que tú dices sobre mí, sobre mi familia y sobre nuestras situaciones. Ayúdame a escuchar tu voz para recibir el ánimo y el consuelo que hoy me quieres dar.
¡Quiero regocijarme en ti! Quiero pensar en todo lo bueno que nos has concedido a mí y a mi familia. ¡Tú has sido muy fiel! Hoy quiero mantener mis ojos puestos en ti y andar en el camino que tú deseas. Dame las fuerzas para lograrlo. ¡Te amo, Señor, y quiero vivir para ti! En tu nombre, Jesús, amén.

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