Oración por los enfermos: 8 oraciones por la sanación de los enfermos


La enfermedad, sea la nuestra o la de algún ser amado, puede ser muy difícil de afrontar, especialmente si es grave. ¡Qué bueno saber que podemos clamar a Dios! Él nos escucha siempre, nos fortalece y obra conforme a lo que es mejor para nosotros. La Biblia dice que «la oración del justo es poderosa y eficaz» (Santiago 5:16b). No desistamos de orar. ¡Llevemos nuestras enfermedades ante Dios!

Oración general pidiendo sanación

Padre santo y Padre bueno, gracias por tu bondad para con todos nosotros. Gracias por todas las cosas buenas que nos has concedido a lo largo de nuestra vida. Me acerco a ti, Señor, para pedir que les concedas salud a aquellos que sufren alguna enfermedad en este momento. Señor, te pido que tu mano poderosa llegue hasta cada uno de ellos, concediéndoles alivio para sus dolores y ánimo para el espíritu.

Hay niños, jóvenes y adultos sufriendo ahora mismo por causa de enfermedades y dolencias fuertes. Muéstrales tu misericordia, Señor. Alivia el pesar y el dolor que sienten. Gracias, Señor, porque tú nos escuchas cuando clamamos a ti. Por favor, atiende el clamor interno de los que se sienten demasiado débiles por causa de la enfermedad. Dales nuevas fuerzas. Que ellos puedan sentir tu presencia y la paz incomparable que viene de ti.

Sobre todas las cosas te pido, Padre, que los enfermos puedan tener un encuentro contigo. Ayúdales a sentir tu presencia y tu mano sobre ellos. Que cada uno de ellos pueda tener contacto con personas que te aman y puedan escuchar el mensaje de salvación. Revela tu amor y tu cuidado a través de tus hijos. Que cada enfermo pueda escuchar sobre Jesús y su sacrificio de amor en la cruz. Que abran sus corazones a ti, Señor, mi Dios, para que reciban la sanidad del alma.

Muestra tu poder en medio de las enfermedades, Padre amado. Sabemos que tú puedes sanar cualquier enfermedad y en ti está puesta nuestra confianza. Queremos verte obrar en este día. En el nombre de Jesús, amén.

Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente. (3 Juan 1:2)

Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.
(3 Juan 1:2)

Oración por un enfermo leve

Padre, vengo ante ti para pedirte por mi amiga que no se siente bien hoy. Ayúdala a sentir tu presencia en su vida en este momento y a experimentar tu toque sanador. Quítale el malestar que siente, Señor, mi Dios, que ella pueda comenzar a sentirse mejor hoy mismo. Gracias porque tú escuchas nuestras oraciones y obras. En ti está puesta nuestra confianza. En el nombre de Jesús, amén.

Sáname, Señor, y seré sanado; sálvame y seré salvado, porque tú eres mi alabanza. (Jeremías 17:14)

Sáname, Señor, y seré sanado;
sálvame y seré salvado,
porque tú eres mi alabanza.
(Jeremías 17:14)

Oración por un enfermo grave

Padre, tu Palabra nos anima a acercarnos con confianza al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos (Hebreos 4:16). Es con esa confianza que vengo ante ti en este día para presentarte a mi amigo. Ven, Espíritu Santo, y muestra tu poder en su vida. Solo tú puedes hacer un milagro en este momento. Toca su cuerpo y restáurale la salud.

Te pido también que le des sabiduría a los médicos para que logren encontrar un tratamiento eficaz. Es una situación delicada, pero tú tienes el control y la última palabra. Nuestro deseo es verte obrar de forma poderosa, restaurando la salud de nuestro amigo. Tú puedes hacerlo ahora mismo y también puedes usar a los médicos. ¡En ti confiamos para su sanidad física!

Gracias porque podemos traer nuestras peticiones ante ti, confiando en tu amor, en tu poder y en tu fidelidad en todo momento, Señor. En el nombre de Jesús, amén.

Tenme compasión, Señor, porque desfallezco; sáname, Señor, que un frío de muerte recorre mis huesos. (Salmo 6:2)

Tenme compasión, Señor, porque desfallezco;
sáname, Señor, que un frío de muerte recorre mis huesos.
(Salmo 6:2)

Oración por los enfermos confinados en casa

Señor, gracias, porque aun en momentos en los que no podemos salir de casa, tú estás con nosotros y podemos hablar contigo. Gracias porque podemos ir ante tu presencia a cualquier hora y en cualquier lugar para recibir tu toque sanador y tu paz.

Me acerco a ti hoy para pedirte que seas con los confinados en casa debido a algún virus, enfermedad contagiosa o porque su sistema inmunológico no funciona bien. Ayúdales a saber que no están solos porque tú estás con ellos y no los abandonarás jamás. Recuérdales que pueden acudir a ti porque tú escuchas sus oraciones y tu amor está sobre ellos.

Padre, apoyo a mis hermanos con mis oraciones y con la confianza de que tú obrarás en sus vidas. Trae paz a sus corazones y alivio a sus síntomas. Que su salud se renueve para que puedan llevar a cabo todas las tareas que deben realizar. Fortalece sus cuerpos, haz que todo funcione bien y que recuperen su salud por completo.

Bendícenos también a los familiares y amigos de cada uno de ellos. Ayúdanos a ser de apoyo, de ánimo y bendición en estos momentos difíciles. Que seamos sensibles a sus necesidades y les ayudemos con las tareas que no pueden efectuar al no poder salir de casa. Queremos ser tus manos, apoyarlos y facilitarles la vida. Señor, sé que obrarás en esta situación y eso me da paz. Amén.

Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. (Salmo 46:1)

Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza,
nuestra ayuda segura en momentos de angustia.
(Salmo 46:1)

Oración por un enfermo hospitalizado

Señor, mi Dios, oro en este momento por mi amiga hospitalizada. Acércate a ella allí en el hospital donde está. Que ella pueda sentir tu presencia y que no tenga ningún temor ni se sienta sola. Ayúdala a sentir tu paz, a estar tranquila y confiada porque tú estás con ella y tienes el control de la situación.

Padre, ayúdala a sentir tu presencia sanadora y tranquilizadora. Que ella no se desespere ante la incógnita de su enfermedad. Dale sabiduría a los médicos para que hagan las pruebas necesarias y puedan comenzar un tratamiento eficaz.

Señor, sabemos que tú puedes obrar y sanar su cuerpo en este mismo momento si es tu voluntad. ¡Eso sería maravilloso! Tú sí sabes lo que sucede en su cuerpo y tienes la solución. En ti está puesta toda nuestra fe. Nos gustaría ver su sanación de forma sobrenatural, pero eso está en tus manos.

Señor, auméntanos la fe para pedir la manifestación de tu poder en nuestros cuerpos y en todas las áreas de nuestra vida. Muestra tu poder en medio de lo que está pasando mi querida amiga en este momento. ¡Levántala, por favor! En el nombre de Jesús, amén.

Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. (Isaías 53:5)

Él fue traspasado por nuestras rebeliones,
y molido por nuestras iniquidades;
sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz,
y gracias a sus heridas fuimos sanados.
(Isaías 53:5)

Oración antes de una cirugía

Padre amado, en este día en el que se llevará a cabo la cirugía de mi hermana, te pido que tú tomes todo el control. Dale paz a ella en este momento, que ella pueda sentir tu presencia a su lado y saber que todo irá bien. Señor, que tus ángeles la rodeen y la protejan de todo mal, por favor.

Señor, ayuda al anestesista, al cirujano y a todos los que estarán presentes durante la cirugía. Que estén concentrados y atentos en todo momento y den lo mejor de sí mismos. Señor, te ruego que todo salga bien, que no haya ningún tipo de complicación ni situación de emergencia. Unge las manos del cirujano para que haga todo de manera eficiente y sin contratiempos.

También te pido, Señor, por el tiempo de recuperación. Que mi hermana pueda despertar sin problema y que pueda recuperar la salud sin ningún tipo de infección, dolor excesivo o complicación. Pon tu mano sobre ella. Que su espíritu esté lleno de tu paz y de la certeza de que tú obrarás sanidad a través de esta cirugía. Amén.

Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta. (Salmo 23:4)

Aun si voy por valles tenebrosos,
no temo peligro alguno
porque tú estás a mi lado;
tu vara de pastor me reconforta.
(Salmo 23:4)

Oración por alguien con depresión

Padre Dios, tú nos conoces y sabes lo que sentimos antes de que nosotros lo digamos. Gracias porque nos acompañas en todo momento, en tiempos de alegría y en tiempos de tristeza o enfermedad. ¡Tus hijos contamos con tu presencia y tu amor siempre! Podemos vivir con esa confianza. ¡Mil gracias!

Señor, tú conoces lo que siente mi hermano en este momento. Él se siente deprimido y desanimado, como si tuviera una gran nube oscura sobre él. Ayúdalo a ver tu luz, a escuchar al Espíritu Santo y a sentir tu presencia amorosa ahora mismo. Tú sabes cuál es la causa de su depresión. Por favor, trae claridad a su mente y a su corazón para que él sepa lo que debe hacer. Que él entienda que es valioso para ti y que tu mano está extendida en todo momento. ¡No tiene que caminar solo!

Tú tienes la solución para este sentimiento depresivo sobre él. Dale la valentía y el deseo de buscar ayuda médica y consejería pastoral. Que no se quede encerrado sintiéndose falto de esperanza, sino que salga en busca de ayuda. Ayúdalo a mantenerse firme en ti y a encontrar médicos y personas sabias que lo escuchen y lo acompañen en el proceso de restauración.

Gracias porque tú nos escuchas cuando clamamos a ti y podemos confiar en que obrarás. En el nombre de Jesús, amén.

Encomienda al Señor tus afanes, y él te sostendrá; no permitirá que el justo caiga y quede abatido para siempre. (Salmo 55:22)

Encomienda al Señor tus afanes,
y él te sostendrá;
no permitirá que el justo caiga
y quede abatido para siempre.
(Salmo 55:22)

Oración por un enfermo desahuciado

Padre Dios, para ti no hay nada imposible y esa es nuestra confianza. Cuando los médicos dicen que no hay esperanza, nos aferramos más a ti porque sabemos que tú todavía puedes obrar. No cesaremos de orar y pedir sanidad en el nombre de Jesús porque creemos en ti y en tu infinito poder. Por favor, obra en medio de esta enfermedad, Padre amado. Sana este cuerpo de una forma sobrenatural y milagrosa. ¡Tú puedes hacerlo ahora mismo si es tu voluntad!

En ti somos más que vencedores. ¡Gloria a ti, Señor! Gracias porque nosotros, tus hijos, tenemos la esperanza de la vida eterna. ¡Nada ni nadie, ninguna enfermedad o dolor nos separarán de ti ni de tu amor! Esa es nuestra seguridad hoy y por toda la eternidad. Amén.

Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor. (Romanos 8:37-39)

Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.
(Romanos 8:37-39)

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