¿Qué significa ser agnóstico?


Cuando alguien se define como agnóstico expresa que cree que no es posible demostrar si Dios existe o no. Tampoco cree que podamos conocer o comprobar la existencia de lo espiritual con la evidencia o herramientas que tenemos.

La Biblia dice que, aun cuando hay muchas cosas que no podemos entender sobre Dios debido a nuestra condición humana, sí podemos conocerle y tener la certeza de que existe.

¿Qué creen los agnósticos?

Ellos creen en lo que se puede comprobar a través de la razón y los sentidos. Dudan que el cerebro humano tenga la capacidad para entender cabalmente y comprobar la existencia de lo divino o de las cosas espirituales. 

Dios en sí es eterno, omnisciente, omnipotente, etc. Sus atributos no pueden ser comprobados y son incomprensibles. Hay un momento en el que se tiene que recurrir a la fe para poder aceptar el concepto de Dios y todo lo que concierne al ámbito espiritual y esta es la razón por la que los agnósticos no aceptan la creencia de la existencia de Dios.

Los agnósticos marcan diferencia entre la certeza personal y el conocimiento real y comprobable. Respetan a aquel que decide creer en Dios, pero no comparten ni apoyan su postura.

El origen del término

La palabra agnóstico viene del griego "ágnostos" compuesta por el prefijo "a" (sin), el sustantivo "gnosis (conocimiento"), y el sufijo "-tikos" (relativo a). Su significado básico es "relativo a la falta de conocimiento" o "relativo al desconocimiento". 

Se cree que el término como tal fue acuñado por primera vez por el biólogo británico Thomas Henry Huxley en el año 1869. Él enfatizaba que toda creencia debía probarse con evidencia. Pero Huxley no fue el primero en expresar el concepto o la idea en sí, ya otras personas lo habían hecho antes que él. Por ejemplo, el filósofo griego Protágoras de Abdera (480 a 410 a.C.) habló abiertamente sobre su postura agnóstica y escéptica, criticando las creencias religiosas y las supersticiones de su tiempo. Él dijo: "Sobre los dioses no puedo saber si existen o no; hay muchas dificultades para saberlo con seguridad; el asunto es oscuro y la vida corta".

¿Es un tipo de religión?

No, no lo es. El agnosticismo es una forma de pensar, una opinión.

La mayoría de los agnósticos admite que es posible que "haya algo allá arriba", una fuerza o energía y que quizás Dios exista. Pero es una posibilidad que no se puede comprobar ni se puede conocer a través de la razón y por eso no la hacen suya.

¿Cuál es la diferencia entre un agnóstico y un ateo?

El agnóstico cree que, aunque puede ser que Dios exista o haya algo, no se puede probar de forma racional ni conocer de forma absoluta. El agnóstico ni niega ni afirma la existencia de Dios, solo dice que si Dios existe, escapa al entendimiento del ser humano.

El ateo niega la existencia de Dios, afirma que sabe que Dios no existe.

Lee sobre lo que significa ser ateo.

¿Son iguales todos los agnósticos?

No, hay diferentes tipos. Está, por ejemplo, el agnosticismo estricto o fuerte, el laxo o débil, el apático, el interesado y el agnóstico ateo por nombrar algunos.

El agnóstico estricto afirma categóricamente que es imposible que el ser humano pueda conocer y demostrar la existencia o no existencia de Dios y del mundo espiritual. 

El agnóstico laxo o débil admite que personalmente no tiene la certeza o el conocimiento de una realidad espiritual superior pues no tiene las herramientas científicas necesarias para probarlo con toda seguridad. Pero no insiste en que sea categóricamente incognoscible.

El agnóstico apático dice que no hay pruebas sobre la existencia o no existencia de Dios o de dioses, pero da igual porque, de existir, no hay pruebas sobre su interés o su poder para cambiar la condición humana. Por lo tanto, Dios, los dioses y lo espiritual, son irrelevantes.

El agnóstico interesado es el opuesto al apático ya que piensa que sí es relevante saber si existen o no entidades superiores y sería bueno conocer cuál es su rol sobre el desempeño del hombre.

El agnóstico ateo no cree en la existencia o no existencia de una deidad, pero reconoce que no tiene 100% de certeza.

La Biblia y el agnosticismo

Las dos ramas principales de los agnósticos son:

1. La que dice que no sabemos si Dios existe o no

2. La que dice que no podemos saber con certeza que Dios existe

La Biblia dice que sí podemos saber que Dios existe y podemos llegar a conocerle. Por lo tanto, el primer paso para poder aceptar esto es creer en la veracidad de la Biblia. Hay muchos libros buenos que la explican, y ella misma dice en 2 Timoteo 3:16: "Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia."

Ahora bien, ¿cómo dice la Biblia que podemos saber que Dios existe? Principalmente a través de cuatro cosas: el testimonio de la naturaleza, de nuestro ser interior, del Espíritu Santo y de Jesús.

1. La naturaleza

Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos.
Un día transmite al otro la noticia, una noche a la otra comparte su saber. Sin palabras, sin lenguaje, sin una voz perceptible.
(Salmo 19:1-3)

Solo con mirar arriba a los cielos podemos ver la obra de Dios, su gloria y su esplendor. La naturaleza tiene un orden perfecto y una belleza sin igual que revelan el poder, la presencia y la creatividad de nuestro Creador.

Me explico: lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos, pues él mismo se lo ha revelado. Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa.
(Romanos 1:19-20)

Dios revela sus cualidades y todo lo que necesitamos conocer acerca de él a través de la naturaleza, así que si alguien tiene el deseo sincero de conocerle, le verá reflejado en su creación y no dudará en reconocerlo.

2. Nuestro ser interior

Estos muestran que llevan escrito en el corazón lo que la ley exige, como lo atestigua su conciencia, pues sus propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los excusan.
(Romanos 2:15)

Nuestras acciones muestran lo que hay dentro de nuestros corazones y muchas de nuestras actitudes revelan que sabemos lo que está bien y lo que está mal. Esto es porque Dios escribió su ley en nuestros corazones, hemos sido creados con una percepción profunda de su presencia y de lo que a él le agrada.

3. El Espíritu Santo

Y, cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, a la justicia y al juicio; en cuanto al pecado, porque no creen en mí; en cuanto a la justicia, porque voy al Padre y ustedes ya no podrán verme; y en cuanto al juicio, porque el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.
(Juan 16:8-11)

En este versículo Jesús habla sobre la obra del Espíritu Santo, convencer al mundo. El Espíritu Santo nos despierta espiritualmente para que nos demos cuenta de que necesitamos la salvación y el perdón de nuestros pecados.

Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios. En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él? Así mismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios.
(1 Corintios 2:10-11)

El Espíritu Santo nos revela los pensamientos más profundos de Dios, nos muestra lo que le agrada y cuáles son sus anhelos o deseos para nosotros.

4. Jesús

A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito, que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre, nos lo ha dado a conocer.
(Juan 1:18)

Al leer sobre la vida de Jesús en la Biblia podemos conocer cómo es Dios. El amor de Dios, su justicia, su misericordia, su bondad. Jesús reveló con sus acciones todas estas cualidades y muchas más.

Como podemos ver sí es posible llegar a conocer a Dios. Él está presente y nos revela su gran amor y su gracia en diversas formas. Somos nosotros los que debemos estar atentos, ser sensibles a su mover y decidir si aceptamos o no la evidencia que hay.