9 Salmos de agradecimiento al Creador por sus maravillas


Aquí encontrarás algunos salmos de alabanza que pueden servirte de inspiración para mostrar tu agradecimiento al Dios Creador por sus hechos maravillosos. Llena tu corazón de adoración y expresa hoy tu gratitud al Padre y Señor de la creación.

Salmo 75:1

Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias e invocamos tu nombre; ¡todos hablan de tus obras portentosas! (Salmo 75:1)

Te damos gracias, oh Dios,
te damos gracias e invocamos tu nombre;
¡todos hablan de tus obras portentosas!
(Salmo 75:1)

Mira a tu alrededor y admira toda la vida y la belleza que Dios creó para nuestro deleite y alegría. El universo es obra del Señor y todo ha sido hecho para su gloria. Toma tiempo para disfrutar de la creación y sé agradecido.

Salmo 118:21

¡Te daré gracias porque me respondiste, porque eres mi salvación! (Salmo 118:21)

¡Te daré gracias porque me respondiste,
porque eres mi salvación!
(Salmo 118:21)

Dios nos creó y desde el principio él cuida de toda su creación. Olvida la idea de que Dios está ausente o distante. ¡Todo lo contrario! Dios está siempre presente, se interesa por ti y te ama mucho más de lo que puedes imaginar. Él envió a su Hijo amado, Jesús, para que todos pudiéramos tener la salvación eterna.

Salmo 145:9-10

El Señor es bueno con todos; él se compadece de toda su creación. Que te alaben, Señor, todas tus obras; que te bendigan tus fieles. (Salmo 145:9-10)

El Señor es bueno con todos;
él se compadece de toda su creación.
Que te alaben, Señor, todas tus obras;
que te bendigan tus fieles.
(Salmo 145:9-10)

¡El Señor es bueno para con todos! Sí, para todos, sin ninguna excepción. Dios muestra su bondad aun con aquellos que no le reconocen. Él es bueno y compasivo con todas sus criaturas, con todas sus obras. ¡Que todos los que aman al Señor sean fieles y le rindan constantemente la alabanza que él merece!

Salmo 9:1-2

Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón, y contar todas tus maravillas. Quiero alegrarme y regocijarme en ti, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo. (Salmo 9:1-2)

Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón,
y contar todas tus maravillas.
Quiero alegrarme y regocijarme en ti,
y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo.
(Salmo 9:1-2)

Cada nuevo día trae bendiciones a tu vida y nuevas razones para alabar a Dios. ¡Desarrolla un corazón lleno de alabanzas y adoración ante tu Padre amoroso! Regocíjate en él, habla sobre las bendiciones que él ha derramado sobre tu vida y canta salmos de exaltación al Señor.

Salmo 103:22

Alaben al Señor, todas sus obras en todos los ámbitos de su dominio. ¡Alaba, alma mía, al Señor! (Salmo 103:22)

Alaben al Señor, todas sus obras
en todos los ámbitos de su dominio.
¡Alaba, alma mía, al Señor!
(Salmo 103:22)

Toda la naturaleza alaba a Dios cumpliendo con el propósito para el cual fue creada. ¡Tú también eres obra de Dios! Adora al Creador con gratitud y amor... Este es uno de los propósitos para el cual fuiste creado.

Salmo 57:9-10

Te alabaré, Señor, entre los pueblos, te cantaré salmos entre las naciones. Pues tu amor es tan grande que llega a los cielos; ¡tu verdad llega hasta el firmamento! (Salmo 57:9-10)

Te alabaré, Señor, entre los pueblos,
te cantaré salmos entre las naciones.
Pues tu amor es tan grande que llega a los cielos;
¡tu verdad llega hasta el firmamento!
(Salmo 57:9-10)

El Señor reina sobre todas las naciones de la Tierra. Por encima de todos los gobiernos humanos, el Creador tiene dominio y establece su voluntad soberana. ¡Alabado sea Jesucristo, Señor de todos los pueblos!

Salmo 107:31

¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! (Salmo 107:31)

¡Que den gracias al Señor por su gran amor,
por sus maravillas en favor de los hombres!
(Salmo 107:31)

El Creador de todo el universo se interesa por todas sus obras, pero tiene un amor especial por los seres humanos. Él nos hizo diferentes de todos los seres creados para que fuésemos más parecidos a él. ¡Su amor leal no tiene fin! Él ha hecho y hace maravillas a nuestro favor. Él vino hasta nosotros y se entregó por amor a cada uno de nosotros. ¡Muéstrale hoy tu gratitud!

Salmo 92:1-2

¡Cuán bueno, Señor, es darte gracias y entonar, oh Altísimo, salmos a tu nombre; proclamar tu gran amor por la mañana, y tu fidelidad por la noche. (Salmo 92:1-2)

¡Cuán bueno, Señor, es darte gracias
y entonar, oh Altísimo, salmos a tu nombre;
proclamar tu gran amor por la mañana,
y tu fidelidad por la noche.
(Salmo 92:1-2)

Un corazón enfocado en agradecer al Señor, es un corazón lleno de gozo y de paz. Esa actitud cubre todo lo que decimos y todo lo que hacemos. De día o de noche nuestra vida es como una oración de gratitud y alabanza al Dios todopoderoso.

Salmo 139:14

¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! (Salmo 139:14)

¡Te alabo porque soy una creación admirable!
¡Tus obras son maravillosas,
y esto lo sé muy bien!
(Salmo 139:14)

Detente por un momento ahora mismo y considera las obras maravillosas de Dios... Puedes estar convencido de esto: todo lo que Dios ha hecho es maravilloso. Alábale y sé agradecido porque él te ha hecho de un modo admirable a ti también. Eso hace de ti alguien muy especial para Dios. ¡Expresa tu gratitud al Señor por todo eso en este día!

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