Versículos bíblicos con consejos para los jóvenes


La juventud pasa muy rápido y es por eso que debemos aprovechar al máximo cada segundo. Debemos invertir nuestra vida en lo que realmente vale la pena mientras tenemos salud y fuerzas.

No hay nada más seguro y acertado que invertir en el Reino de Dios que durará para siempre. Los jóvenes que dedican sus vidas al Señor no quedarán frustrados porque tienen la certeza de que Dios bendice a los que Le sirven.

No pierdas el tiempo con cosas triviales, ¡vive para el Señor desde tu juventud!

A continuación verás 16 versículos con consejos que te ayudarán en tu andar con Jesús, para así vivir una vida más centrada en Su amor y en Su voluntad para tu vida.

1. Busca la fuerza verdadera

Les he escrito a ustedes, padres, porque han conocido al que es desde el principio. Les he escrito a ustedes, jóvenes, porque son fuertes, y la palabra de Dios permanece en ustedes, y han vencido al maligno. (1 Juan 2:14)

Puede que pienses que la fuerza física es lo más importante y valioso que tienes como joven, pero aquí vemos cuán importante es permanecer en la Palabra para lograr vencer al maligno. Fortalece tu espíritu, lee la Palabra cada día, y vencerás.

2. Vive conforme a Su palabra

¿Cómo puede el joven llevar una vida íntegra?
Viviendo conforme a tu palabra.
(Salmo 119:9)

¿Te comportas de acuerdo a lo que dice la sociedad o buscas agradar a Dios? Vive una vida íntegra, conforme a la Palabra.  Interésate en saber lo que Dios espera de ti en cada situación.

3. Reconoce la grandeza de Dios

…los jóvenes y las jóvenes, los ancianos y los niños. Alaben el nombre del Señor, porque solo su nombre es excelso; su esplendor está por encima de la tierra y de los cielos. (Salmo 148:12-13)

Solo Dios es digno de nuestra alabanza. Desarrolla un espíritu agradecido, de alabanza y adoración que reconoce la grandeza y el poder incomparable de Dios.

4. Camina junto a Dios

Bueno es que el hombre aprenda
a llevar el yugo desde su juventud.
(Lamentaciones 3:27)

Pensar en un yugo nos trae a la mente dos bueyes que no tienen otra opción que ir por el mismo camino. ¿Y si desde ya, desde tu juventud, escoges de corazón hacer de Dios ese compañero inseparable, llevar el yugo con Él y dejarte guiar por Él? Seguro que con los años podrás mirar atrás y ver la belleza de un camino andado de la mano del Padre. 

5. Guarda Sus palabras en tu corazón

En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti. (Salmo 119:11)

La Biblia habla sobre una gran cantidad de tópicos. Si la lees a diario y la memorizas sabrás la forma correcta de actuar en cada situación y vivirás una vida más agradable y satisfactoria.

6. Alégrate y disfruta, pero hazlo con prudencia

Alégrate, joven, en tu juventud; deja que tu corazón disfrute de la adolescencia. Sigue los impulsos de tu corazón y responde al estímulo de tus ojos, pero toma en cuenta que Dios te juzgará por todo esto.
(Eclesiastés 11:9)

A Dios no le molesta que disfrutes la vida. ¡Todo lo contrario! Él desea que disfrutes tus años de juventud, que vivas la vida que Él te ha regalado. Solo debes hacerlo de una forma prudente, basando tus acciones en lo que sabes que alegrará el corazón del Padre.

7. Sé humilde

Así mismo, jóvenes, sométanse a los ancianos. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes». Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. (1 Pedro 5:5-6)

Si quieres disfrutar la gracia de Dios, Su favor inmerecido, sé humilde. No impongas tu criterio, trata a los demás con respeto y humildad. Dios te exaltará en el momento que Él crea oportuno.

8. Obedece y honra a tus padres

Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo. «Honra a tu padre y a tu madre — que es el primer mandamiento con promesa.
(Efesios 6:1-2)

Los hijos deben honrar y obedecer a sus padres. Esto implica tratarlos con respeto y dignidad. Si conoces los mandamientos entonces sabes la promesa que contiene este mandamiento: para que tengas larga vida y para que te vaya bien (Deuteronomio 5:16).

9. Si buscas a Dios de todo corazón, lo encontrarás

Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. 12 Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé. 13 Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. 14 Me dejaré encontrar —afirma el Señor—, y los haré volver del cautiverio. Yo los reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde los haya dispersado, y los haré volver al lugar del cual los deporté», afirma el Señor. (Jeremías 29:11-14)

Si deseas experimentar más de Dios en tu vida, si anhelas conocer Sus buenos planes para ti, búscale de corazón. Él se deja encontrar, y Su presencia viene acompañada de bendiciones y de la libertad que hay en Él.

10. Tus hechos muestran lo que eres

Por sus hechos el niño deja entrever si su conducta será pura y recta.
(Proverbios 20:11)

No importa lo que digamos, nuestros hechos muestran la realidad de lo que hay en nuestros corazones. La pureza y la rectitud deben notarse en la forma de tratar a los demás, en la manera en que nos comportarnos.

11. Busca a Dios desde ahora, no esperes a que lleguen las dificultades

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos y vengan los años en que digas: «No encuentro en ellos placer alguno»; antes que dejen de brillar el sol y la luz, la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes después de la lluvia. Un día temblarán los guardianes de la casa, y se encorvarán los hombres de batalla; se detendrán las molenderas por ser tan pocas, y se apagarán los que miran a través de las ventanas. (Eclesiastés 12:1-3)

Hay personas que piensan que la vida con Jesús es una llena de restricciones y por eso prefieren esperar para tomar la decisión de servirle. No cometas ese error. Decide servir a Dios desde tu juventud. La paz, el amor, la esperanza que Él trae a nuestras vidas nos capacitan y preparan para los momentos de dificultad. Su presencia basta para lograr encarar con optimismo los días malos.

12. Sé un buen ejemplo

Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza.
(1 Timoteo 4:12)

A veces pensamos que da igual cómo hablamos o cómo nos comportamos ya que los demás ni siquiera se fijan. Pero no es así. Es de gran ánimo e inspiración ver a un joven o una joven amar a Dios de todo corazón y comportarse acorde con su fe. Rétate a ti mismo a ser ejemplo en tu hablar, tu andar, y en tus relaciones interpersonales.

13. Escoge bien tus amistades

Hijo mío, presta atención y sé sabio; mantén tu corazón en el camino recto. No te juntes con los que beben mucho vino, ni con los que se hartan de carne, pues borrachos y glotones, por su indolencia, acaban harapientos y en la pobreza. Escucha a tu padre, que te engendró y no desprecies a tu madre cuando sea anciana. (Proverbios 23: 19-22)

Es sabio escoger bien las amistades y escuchar el consejo de nuestros padres o de adultos que nos aman y comparten nuestro amor por Dios. Esto no excluye que saludemos y sonriamos a los que encontramos en nuestro camino. Todo ser humano merece nuestro respeto y reconocimiento. Pero es importante tener amigos que compartan nuestros valores y sueños, que nos animen a tomar decisiones sabias.

14. Permite que Dios sea parte de tu historia

Tú, Soberano Señor, has sido mi esperanza; en ti he confiado desde mi juventud.
(Salmo 71:5)

Una de las satisfacciones más grandes es la de mirar atrás y poder ver la firma de Dios en nuestra vida, Su intervención, Su amor y fidelidad. Date a ti mismo este regalo y decide confiar en Él desde tu juventud, dejar que sea el dueño de tu corazón. ¡No te arrepentirás!

15. La clave de la prosperidad y el éxito

Solo te pido que tengas mucho valor y firmeza para obedecer toda la ley que mi siervo Moisés te ordenó. No te apartes de ella para nada; solo así tendrás éxito dondequiera que vayas. Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito. Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas». (Josué 1:7-9)

¿Quieres una vida exitosa y próspera? Medita en la Palabra de Dios y cumple lo que te dice. Dios sabe lo que es mejor para ti y Él desea guiar tus pasos. Sí, muchas veces requiere valentía escoger obedecer a Dios antes que a los hombres. No tengas miedo, Él está contigo.

16. Vive una vida digna de imitar

Vivamos decentemente, como a la luz del día, no en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en disensiones y envidias.
(Romanos 13:13)

Sé luz, vive una vida que inspire a otros a ser mejores, una vida que demuestre que en Cristo estamos completos. Intenta que, donde quiera que vayas, todos los que te conozcan digan: "mi vida es mejor porque le conocí".