Versículos de consuelo para el tiempo de luto


Es muy triste tener que decir adiós a alguien que amamos debido a su muerte física. Esa persona tan apreciada ya no estará a nuestro lado para poder hablar, reír y compartir momentos importantes con nosotros.

Todos pasamos por tiempos de luto y de tristeza. No es malo ni es pecado sentirse triste y llorar. Jesús también lloró cuando le dijeron que Lázaro, uno de sus amigos, había muerto (Juan 11:35). Es importante y necesario expresar lo que sentimos en los momentos de tristeza.

Sin embargo, no debemos permitir que la tristeza y el luto se apoderen de nuestra vida. Si le damos la oportunidad, Dios enjugará nuestras lágrimas, consolará nuestro corazón y volverá a poner una sonrisa en nuestros labios.

Aquí encontrarás una lista de versículos que te ayudarán a expresar lo que sientes y a recibir palabras de consuelo durante el tiempo de luto.

Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.
(2 Corintios 1:3-4)

El luto en la Biblia

  • Apocalipsis 21:4-5a

Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir». El que estaba sentado en el trono dijo: «¡Yo hago nuevas todas las cosas!» (Apocalipsis 21:4-5a)

  • Salmo 9:9

El Señor es refugio de los oprimidos; es su baluarte en momentos de angustia.

  • Salmo 10:17

Tú, Señor, escuchas la petición de los indefensos, les infundes aliento y atiendes a su clamor.

  • Salmo 147:3

(El Señor) restaura a los de corazón quebrantado y cubre con vendas sus heridas.

  • Salmo 18:28

Tú, Señor, mantienes mi lámpara encendida; tú, Dios mío, iluminas mis tinieblas.

  • Salmo 56:8

Toma en cuenta mis lamentos; registra mi llanto en tu libro. ¿Acaso no lo tienes anotado?

  • Salmo 30:5

Porque solo un instante dura su enojo, pero toda una vida su bondad. Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría.

  • Salmo 61:1-2a

Oh Dios, escucha mi clamor y atiende a mi oración. Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece...

  • Salmo 94:19

Cuando en mí la angustia iba en aumento, tu consuelo llenaba mi alma de alegría.

  • Salmo 34:18

El Señor está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido. (Salmo 34:18)

  • Salmo 46:1

Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia.

  • Salmo 119:50

Este es mi consuelo en medio del dolor: que tu promesa me da vida.

  • Isaías 25:8

Devorará a la muerte para siempre; el Señor omnipotente enjugará las lágrimas de todo rostro, y quitará de toda la tierra el oprobio de su pueblo. El Señor mismo lo ha dicho.

  • Eclesiastés 3:1-4

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar; un tiempo para matar, y un tiempo para sanar; un tiempo para destruir, y un tiempo para construir; un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto...

  • Mateo 5:4

Dichosos los que lloran, porque serán consolados.

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  • Isaías 41:10

Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.

  • Isaías 49:13

Ustedes los cielos, ¡griten de alegría! Tierra, ¡regocíjate! Montañas, ¡prorrumpan en canciones! Porque el Señor consuela a su pueblo y tiene compasión de sus pobres.

  • Isaías 57:1-2

El justo perece, y a nadie le importa; mueren tus siervos fieles, y nadie comprende que mueren los justos a causa del mal. Los que van por el camino recto mueren en paz; hallan reposo en su lecho de muerte.

  • Lamentaciones 3:22-23

El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! (Lamentaciones 3:22-23)

  • Lamentaciones 3:55-57

Desde lo más profundo de la fosa invoqué, Señor, tu nombre, y tú escuchaste mi plegaria; no cerraste tus oídos a mi clamor. Te invoqué, y viniste a mí; «No temas», me dijiste.

  • Lamentaciones 3:49-50

Se inundarán en llanto mis ojos, sin cesar y sin consuelo, hasta que desde el cielo el Señor se digne mirarnos.

  • Romanos 12:15

Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran.

  • 1 Corintios 15:55-57

«¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?» El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!

  • Salmo 23:4

Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta.

Versículos bíblicos que reconfortan

  • 1 Tesalonicenses 4:13-14

Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. ¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él.

  • 2 Tesalonicenses 2:16-17

Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, que nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una buena esperanza, los anime y les fortalezca el corazón, para que tanto en palabra como en obra hagan todo lo que sea bueno.

  • Hebreos 4:16

Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.

  • 1 Pedro 5:7

Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes.

  • Juan 11:25-26

Entonces Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?

  • Mateo 11:28

Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. (Mateo 11:28)

  • Juan 14:1-3

No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí. En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. Y, si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté.

  • Romanos 14:8

Si vivimos, para el Señor vivimos; y, si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos.

  • Romanos 8:18

De hecho, considero que en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en nosotros.

  • Isaías 40:1

¡Consuelen, consuelen a mi pueblo! —dice su Dios—.

  • Romanos 8:38-39

Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.

  • Salmo 116:15

Mucho valor tiene a los ojos del Señor la muerte de sus fieles.