Versículos de bendición


Dios nos bendice cada día. Solo basta con mirar a nuestro alrededor para comprobar su favor para con nosotros. La mayor bendición que Dios nos ha dado ha sido la salvación de nuestras almas. Él envió a su Hijo Jesucristo al mundo para que tengamos la seguridad de la vida eterna con él.

La bendición de Dios para su pueblo

Génesis 12:1-3

El Señor le dijo a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te mostraré. Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!»
(Génesis 12:1-3)

Números 6:24-26

El Señor te bendiga y te guarde; el Señor te mire con agrado y te extienda su amor; el Señor te muestre su favor y te conceda la paz.
(Números 6:24-26)

Éxodo 23:25

Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua.
Yo apartaré de ustedes toda enfermedad.
(Éxodo 23:25)

Jeremías 17:7-8

Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él.
Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente;
no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes.
En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto.
(Jeremías 17:7-8)

Deuteronomio 7:12-15

Si prestas atención a estas normas, y las cumples y las obedeces, entonces el Señor tu Dios cumplirá el pacto que bajo juramento hizo con tus antepasados, y te mostrará su amor fiel. Te amará, te multiplicará y bendecirá el fruto de tu vientre, y también el fruto de la tierra que juró a tus antepasados que les daría. Es decir, bendecirá el trigo, el vino y el aceite, y las crías de tus ganados y los corderos de tus rebaños. Bendito serás, más que cualquier otro pueblo; no habrá entre los tuyos hombre ni mujer estéril, ni habrá un solo animal de tus ganados que se quede sin cría. El Señor te mantendrá libre de toda enfermedad y alejará de ti las horribles enfermedades que conociste en Egipto; en cambio, las reservará para tus enemigos.
(Deuteronomio 7:12-15)

Deuteronomio 30:15-16

Hoy te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal. Hoy te ordeno que ames al Señor tu Dios, que andes en sus caminos, y que cumplas sus mandamientos, preceptos y leyes. Así vivirás y te multiplicarás, y el Señor tu Dios te bendecirá en la tierra de la que vas a tomar posesión.
(Deuteronomio 30:15-16)

Deuteronomio 28:1-6

Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra. Si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañarán siempre:
Bendito serás en la ciudad, y bendito en el campo.
Benditos serán el fruto de tu vientre, tus cosechas, las crías de tu ganado,
los terneritos de tus manadas y los corderitos de tus rebaños.
Benditas serán tu canasta y tu mesa de amasar.
Bendito serás en el hogar, y bendito en el camino.
(Deuteronomio 28:1-6)

Salmo 3:8

Tuya es, Señor, la salvación; ¡envía tu bendición sobre tu pueblo! Selah
(Salmo 3:8)

Salmo 5:11-12

Pero que se alegren todos los que en ti buscan refugio; ¡que canten siempre jubilosos!
Extiéndeles tu protección, y que en ti se regocijen todos los que aman tu nombre.
Porque tú, Señor, bendices a los justos; cual escudo los rodeas con tu buena voluntad.
(Salmo 5:11-12)

Salmo 31:19

Cuán grande es tu bondad, que atesoras para los que te temen, y que a la vista de la gente derramas sobre los que en ti se refugian.
(Salmo 31:19)

Salmo 112:1-2

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!
Dichoso el que teme al Señor, el que halla gran deleite en sus mandamientos.
Sus hijos dominarán el país; la descendencia de los justos será bendecida.
(Salmo 112:1-2)

Salmo 115:12-13

El Señor nos recuerda y nos bendice:
bendice al pueblo de Israel,
bendice a los descendientes de Aarón,
bendice a los que temen al Señor,
bendice a grandes y pequeños.
(Salmo 115:12-13)

Salmo 128:1-4

Dichosos todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos.
Lo que ganes con tus manos, eso comerás; gozarás de dicha y prosperidad.
En el seno de tu hogar, tu esposa será como vid llena de uvas;
alrededor de tu mesa, tus hijos serán como vástagos de olivo.
Tales son las bendiciones de los que temen al Señor.
(Salmo 128:1-4)

Salmo 128:5-6

Que el Señor te bendiga desde Sión, y veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida.
Que vivas para ver a los hijos de tus hijos.
¡Que haya paz en Israel!
(Salmo 128:5-6)

Salmo 147:12-13

Alaba al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, oh Sión.
Él refuerza los cerrojos de tus puertas y bendice a los que en ti habitan.
(Salmo 147:12-13)

Proverbios 3:33

La maldición del Señor cae sobre la casa del malvado;
su bendición, sobre el hogar de los justos.
(Proverbios 3:33)

Proverbios 10:6

El justo se ve coronado de bendiciones,
pero la boca del malvado encubre violencia.
(Proverbios 10:6)

Salmo 24:3-5

¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en su lugar santo?
Solo el de manos limpias y corazón puro, el que no adora ídolos vanos ni jura por dioses falsos.
Quien es así recibe bendiciones del Señor; Dios su Salvador le hará justicia.
(Salmo 24:3-5)

Salmo 29:11

El Señor fortalece a su pueblo; el Señor bendice a su pueblo con la paz.
(Salmo 29:11)

Efesios 1:3-6

Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en las regiones celestiales con toda bendición espiritual en Cristo. Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad, para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado.
(Efesios 1:3-6)

Gálatas 3:8-9

En efecto, la Escritura, habiendo previsto que Dios justificaría por la fe a las naciones, anunció de antemano el evangelio a Abraham: «Por medio de ti serán bendecidas todas las naciones». Así que los que viven por la fe son bendecidos junto con Abraham, el hombre de fe.
(Gálatas 3:8-9)

Gálatas 3:13-14

Cristo nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros, pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado de un madero». Así sucedió, para que, por medio de Cristo Jesús, la bendición prometida a Abraham llegara a las naciones, y para que por la fe recibiéramos el Espíritu según la promesa.
(Gálatas 3:13-14)

Juan 1:16

De su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia.
(Juan 1:16)

2 Corintios 9:7-8

Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes.
(2 Corintios 9:7-8)

Santiago 1:17

Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.
(Santiago 1:17)

Hebreos 6:7

Cuando la tierra bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella, y produce una buena cosecha para los que la cultivan, recibe bendición de Dios.
(Hebreos 6:7)

Versículos de bendición o alabanza a Dios

Salmo 34:1-4

Bendeciré al Señor en todo tiempo; mis labios siempre lo alabarán.
Mi alma se gloría en el Señor; lo oirán los humildes y se alegrarán.
Engrandezcan al Señor conmigo; exaltemos a una su nombre.
Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores.
(Salmo 34:1-4)

Salmo 63:1-4

Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, extenuada y sedienta. Te he visto en el santuario y he contemplado tu poder y tu gloria. Tu amor es mejor que la vida; por eso mis labios te alabarán. Te bendeciré mientras viva, y alzando mis manos te invocaré.
(Salmo 63:1-4)

Salmo 100:4-5

Entren por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza. Denle gracias; bendigan su nombre porque el SEÑOR es bueno. Para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones.
(Salmo 100:4-5)

Salmo 103:1-2

Bendice, oh alma mía, al SEÑOR. Bendiga todo mi ser su santo nombre.
Bendice, oh alma mía, al SEÑOR y no olvides ninguno de sus beneficios.
(Salmo 103:1-2)

Salmo 96:1-4

¡Canten al SEÑOR un cántico nuevo! ¡Canten al SEÑOR, toda la tierra! Canten al SEÑOR; bendigan su nombre. Anuncien de día en día su salvación. Cuenten entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos sus maravillas; porque grande es el SEÑOR y digno de suprema alabanza. Él es temible sobre todos los dioses.
(Salmo 96:1-4)

Salmo 134

Bendigan al Señor todos ustedes sus siervos, que de noche permanecen en la casa del Señor.
Eleven sus manos hacia el santuario y bendigan al Señor.
Que desde Sión los bendiga el Señor, creador del cielo y de la tierra.
(Salmo 134)

Salmo 104:1

¡Alaba, alma mía, al Señor! Señor mi Dios, tú eres grandioso; te has revestido de gloria y majestad.
(Salmo 104:1)

Salmo 145:1-2

Te exaltaré, mi Dios y Rey; por siempre bendeciré tu nombre.
Todos los días te bendeciré; por siempre alabaré tu nombre.
(Salmo 145:1-2)

Salmo 145:10-12

Que te alaben, Señor, todas tus obras; que te bendigan tus fieles. Que hablen de la gloria de tu reino; que proclamen tus proezas, para que todo el mundo conozca tus proezas y la gloria y esplendor de tu reino.
(Salmo 145:10-12)

Salmo 113:1-3

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! Alaben, siervos del Señor, alaben el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor, desde ahora y para siempre.
Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el nombre del Señor.
(Salmo 113:1-3)

Mateo 21:9

Tanto la gente que iba delante de él como la que iba detrás gritaba:
¡Hosanna al Hijo de David!
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
¡Hosanna en las alturas!
(Mateo 21:9)

Mateo 23:39

Y les advierto que ya no volverán a verme hasta que digan: “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!”.
(Mateo 23:39)

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