Versículos de estímulo para el nuevo día


La Palabra de Dios está llena de versículos que imparten ánimo y estímulo a la vida del que la lee. Dios es el creador de todas las cosas, soberano sobre todo y sabemos que podemos confiar en sus palabras llenas de aliciente.

En la Biblia encontramos muchos relatos de hombres y mujeres cuyas vidas fueron transformadas en su totalidad después de recibir nuevas fuerzas de parte de Dios. ¿Necesitas ánimo hoy para enfrentar el día? Deja que la Palabra de Dios traiga a tu corazón estímulo y que renueve tu ser.

Recibe fuerzas para el nuevo día

1. El Señor está contigo

Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará. (Deuteronomio 31:6)

Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará.
(Deuteronomio 31:6)

Señor, no importa lo que yo tenga que enfrentar hoy, sé que estás conmigo ayudándome y dándome el valor para cumplir con todo lo que me corresponde hacer. Gracias porque siempre me acompañas. Sé que puedo contar contigo en todo momento pues estás a mi lado y nunca me abandonarás.

2. Confía en Dios

... pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán. (Isaías 40:31)

... pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.
(Isaías 40:31)

Padre, pongo toda mi confianza en ti. Sé que recibiré de tu mano todo lo que necesito para poder cumplir con las tareas de este día. No solo eso, sé que puedo acudir a ti en todo momento para recibir la dirección y el descanso necesarios para renovarme y poder continuar en el camino que has preparado para mí.

3. El plan de Dios es bueno

Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. (Jeremías 29:11)

Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.
(Jeremías 29:11)

Gracias, Señor, por tu plan para mi vida. Sé que aunque a veces no entiendo lo que permites, tú eres un Dios de amor, lleno de misericordia, y mi futuro está en tus manos.

4. Dios da lo mejor

Sin embargo, como está escrito: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman». (1 Corintios 2:9)

Sin embargo, como está escrito: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman».
(1 Corintios 2:9)

Sé que con mi mente finita es imposible entender la inmensidad de tu amor y tus bondades para conmigo, Señor. Y sé que mi imaginación se queda muy corta ante la plenitud de todo lo que tienes preparado para mí por la eternidad. Que ese pensar me anime y fortalezca en este día.

Mejora tu día con estos versículos.

5. El Señor te sostiene

Encomienda al Señor tus afanes, y él te sostendrá; no permitirá que el justo caiga y quede abatido para siempre. (Salmo 55:22)

Encomienda al Señor tus afanes, y él te sostendrá; no permitirá que el justo caiga y quede abatido para siempre.
(Salmo 55:22)

Padre, te entrego mis afanes y ansiedades en este día. Gracias porque si caigo, tú me sostienes, me levantas y me ayudas a continuar. Gracias porque puedo apoyarme en ti en todo momento y recibir ánimo para seguir adelante.

6. El Señor se deleita en ti

Porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos. (Sofonías 3:17)

Porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos.
(Sofonías 3:17)

Señor, parece imposible que puedas deleitarte en mí. ¡Son tantos mis defectos y fallos! Gracias porque al mirarme tú ves tu obra en mí. Las victorias que obtengo sobre el pecado son gracias a la fuerza y el poder que me concedes a través de Jesús. Ayúdame a enfocarme en tu poder en este día, no en mis debilidades.

7. Dios es más grande

No me asustan los numerosos escuadrones que me acosan por doquier. (Salmo 3:6)

No me asustan los numerosos escuadrones que me acosan por doquier.
(Salmo 3:6)

Gracias, Papá, porque eres más grande que cualquier enemigo o ataque que venga contra mí. Confío plenamente en tu ayuda y tu poder. Sé que, traiga lo que traiga este día, cuento con tu compañía y tu ayuda. En tu nombre lograré la victoria.

8. No caminas solo

El Señor afirma los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir; podrá tropezar, pero no caerá, porque el Señor lo sostiene de la mano. (Salmo 37:23-24)

El Señor afirma los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir; podrá tropezar, pero no caerá, porque el Señor lo sostiene de la mano.
(Salmo 37:23-24)

Padre, es mi deseo agradarte en todo momento. Ayúdame a serte fiel tal como tú eres siempre fiel. Gracias porque no me abandonas cuando fallo sino que me sostienes, me ayudas a levantar y me acompañas en el camino por recorrer.

9. El Señor obrará

Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará. (Salmo 37:5)

Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará.
(Salmo 37:5)

Padre, tomo tu mano en este momento confiando en que me sostendrás y obrarás a mi favor hoy y durante el resto de mi vida. Gracias porque mi camino está en tus manos: nada de lo que suceda hoy o en el futuro te sorprenderá.

19 versículos de buenos días

10. No hay nada imposible para Dios

Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, mas para Dios todo es posible. (Mateo 19:26)

Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, mas para Dios todo es posible.
(Mateo 19:26)

¡Gracias, Padre, porque no hay nada imposible para ti! Pongo mis retos en tus manos y sé que obrarás.

11. Cree y espera

¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible. (Marcos 9:23)

¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible.
(Marcos 9:23)

Creo en ti, Jesús. Gracias porque tu poder no tiene límites. Pongo mi confianza en ti y en tu amor. Quita cualquier duda de mi corazón y ayúdame a descansar con la certeza de que estás conmigo y me ayudarás a vencer en medio de las dificultades que me presente este día.

12. El Señor te capacita

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. (Filipenses 4:13)

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
(Filipenses 4:13)

Gracias, Señor, porque me ayudas a seguir adelante con la confianza de tu compañía. Gracias por la fortaleza que me concedes ante cualquier circunstancia, recibo de tu mano la capacidad para luchar y vencer. Anhelo que tú seas glorificado a través de mí y de mis reacciones frente a los imprevistos o retos que se presenten ante mí.

13. No temas

Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa. (Isaías 41:10)

Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.
(Isaías 41:10)

Gracias, Señor, porque estás conmigo y me sostienes en todo momento. Gracias porque no tengo que temer ya que cuento con tu presencia y tu ayuda en medio de cualquier circunstancia.

14. Hay paz en Jesús

Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. (Juan 16:33)

Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.
(Juan 16:33)

Gracias, Padre, por concederme la verdadera paz a través de Jesús. No hay ninguna aflicción que me pueda vencer, en Cristo tengo la certeza de la victoria pues él ya venció al maligno por mí. Que mi fe crezca y se fortalezca cada día al recordar esto. Ayúdame a buscar y recibir tu paz.

Juan 16:33 En el mundo tendrán aflicción

15. Dios te escucha y responde

En mi angustia invoqué al Señor, y él me respondió. (Salmo 120:1)

En mi angustia invoqué al Señor, y él me respondió.
(Salmo 120:1)

Gracias, Padre, porque escuchas el clamor de mi corazón. Gracias porque comprendes mi sentir y tienes paciencia conmigo. Te agradezco que contestas mis oraciones, siempre obras en mí y a través de las circunstancias que enfrento. ¡Sé tú glorificado en mi vida en este día y por siempre!