Versículos con bendiciones recibidas por fe


Se habla mucho de la importancia de la fe pues el primer paso para una vida con Jesús es creer en él como Dios y Salvador. Pero la fe no es algo de un solo momento, sino que forma parte de nuestro día a día. Nuestras acciones y decisiones revelan en qué o en quién hemos puesto nuestra fe.

Cuando recibimos a Jesús como Señor de nuestras vidas no recibimos solamente la certeza de que estaremos con él por la eternidad. En la Biblia encontramos muchas promesas que nos inspiran en nuestro andar diario. Veamos algunas de las bendiciones que recibimos como resultado de nuestra fe.

1. Perdón y vida

Colosenses 2:13-14

Nuestra vida pasa a reflejar el gozo del perdón pues Dios en su infinita misericordia, decidió concedérnoslo. Jesús cargó sobre él nuestro pecado para que se cumpliera la ley que requería sacrificio para la expiación de los mismos. Fuimos reconciliados con Dios y ahora, gracias a su sacrificio y amor vivimos una nueva vida en Cristo y dentro de sus propósitos.

2. Cristo en nosotros

Efesios 3:17

Vemos todo de forma diferente porque Cristo vive en nuestros corazones y nos da una nueva perspectiva. Buscamos el sentir de Cristo, su voluntad y dirección en cada situación y le permitimos transformar nuestro pensar. Nuestro gran anhelo es que su amor y su presencia sean evidentes en nosotros.

3. Una visión diferente

2 Corintios 5:7

La ansiedad y el temor en medio de las circunstancias no son nuestra norma como hijos de Dios pues confiamos plenamente en él. Aprendemos a vivir centrados en su grandeza y en su poder, no en el tamaño de nuestros problemas. No importa si nos encontramos en medio de situaciones muy difíciles y obstáculos enormes, seguimos firmes, confiando en el creador del universo, nuestro Señor y Salvador.

4. Adopción

Gálatas 3:26-27

Por fe somos hijos amados de Dios por siempre, nadie puede cambiar eso. Él es un Padre amoroso que cuida de sus hijos y sabe lo que es mejor para ellos. Cuando Dios nos mira él ve la obra redentora de Jesús en nosotros, cómo somos transformados más a su imagen, pues mientras más crecemos en nuestro andar con Dios más reflejamos a Cristo y su carácter.

5. Victoria

1 Juan 5:4

El mundo y los deseos pecaminosos ya no tienen poder sobre nosotros. Podemos experimentar la victoria frente a las tentaciones que el mundo nos ofrece porque el Espíritu Santo nos ayuda a vencer aun en medio de nuestras debilidades. Nuestro mayor deseo viene a ser agradar a Dios y vivir una vida que le glorifique en todo.

6. Vida eterna

Juan 3:16

¡Cuán grande es el amor de nuestro Dios! Estuvo dispuesto a enviar a su Hijo a morir en la cruz para que todos nosotros, los que creemos en él como Salvador, podamos tener vida eterna. Nuestra fe en Jesús nos da la certeza de la eternidad con Dios. No hay nada ni nadie que nos pueda apartar de su amor o de la vida eterna que él nos da. La victoria sobre la muerte ya es nuestra a través de Jesús. No vivimos en temor, sino en esperanza sabiendo que estaremos eternamente con él.

7. Oraciones contestadas

Mateo 21:21-22

Nuestra fe en Jesús hace que nuestras oraciones sean mucho más que solo palabras. A través de la fe nuestras oraciones son ungidas y poderosas. Oramos con la certeza de que el Padre nos escucha y que el Espíritu Santo obrará con poder en medio de la situación y de acuerdo con su voluntad.

8. Sanidad

Santiago 5:14-15

La fe trae sanidad física y espiritual. Ninguna situación o petición es demasiado grande cuando conocemos la grandeza y el poder de nuestro Dios y el gran amor que tiene para sus hijos. Traemos nuestras enfermedades y problemas ante él con absoluta confianza y le vemos obrar.

9. Paz con Dios

Romanos 5:1

Hay un lugar en nuestros corazones que solo Dios puede llenar y cuando decidimos permitirle que entre en nuestras vidas y sea nuestro Señor, su paz incomparable nos llena. La paz que él nos da nos cubre y sustenta aún en medio de situaciones muy difíciles. Es la paz de saber que, pase lo que pase, somos suyos y él nunca nos abandonará.

10. Premio al final

2 Timoteo 4:7-8

Dios promete la corona de justicia a los que permanecen fieles confiando en él y esperando con anhelo su venida. Sigamos adelante sirviendo a nuestro Señor con fidelidad. Él nunca nos deja ni nos defrauda. No dejes que los problemas de la vida te hagan desviar la mirada de las promesas de Dios y su gran amor por ti. Mantente fiel en la batalla y recuerda el gran premio al final del camino. 

Aprende más sobre la fe y su importancia en nuestras vidas.